miércoles, 23 de abril de 2014

Capítulo - 2


2- La Chica

Como podrás suponer estudiar y vivir en la academia Noraltto no ayuda mucho a mi decisión de no ser de la mafia. Suelo mantenerme alejado de todos para evitar meterme en problemas. Eso no quiere decir que no me relacione o que no vaya a fiestas. Yo suelo apuntarme a un bombardeo, pero suelo evitar implicarme con la gente. Sobre todo si esa gente esta metida en la mafia. Y sobre todo si son hijos de campos importantes. Y aún más especialmente si son hijos del capo de capos.
Y aquí es cuando entra en escena la chica.
No es ni muchísimo menos la más guapa de la academia, ni tampoco la mas inteligente. No es animadora, ni deportista, ni está en ningún club. No es presidenta de ninguna asociacion, no se mezcla con los populares, pero tampoco con la gente corriente. Ella está a otro nivel, muy por encima de todos nosotros. Pelirroja, bajita, ojos pardos, piel blanca como la leche, presencia intimidadora y una mirada felina tan penetrante que logra que te olvides hasta de quien eres. No es buena idea hacer enfadar a la que es considerada la emperatriz de Noraltto. ¿Su nombre? Fiorella di Medici. Si, esos di Medici. Los jefes de mi familia. Su padre es el capo di capos de Speranto. Un tipo con el que es mejor llevarse bien.
Volviendo a Fiorella (oh, si! Mejor no la llames por el nombre completo. Lo odia. Prefiere que la llamen Ella. La última chica que lo hizo fue la excapitana de las animadoras del equipo de fútbol. Le rompió varios huesos la mano con un solo movimiento.) ¿Sabeis esas mujeres que cuando caminan hacia ti parece que tengan banda. sonora propia? Yo siempre he pensado que todas las mujeres la tienen, solo que no todos los hombres la escuchan o no escuchan la misma. Pues bien, la de Ella para mi siempre ha sido "Poison" de Alice Cooper. Cada sílaba de la letra de la canción describe al dedillo lo que significa para mi. Puro y adictivo veneno. Perdí la cabeza por la chica hace años, pero acercarse a la Emperatriz era como tirarse de cabeza a un estanque lleno de pirañas con varias heridas sangrando: un jodido suicidio. Y mas si mi meta en la vida era ser un ciudadano respetable, lejos de la mafia.
A pesar de no estar en ningún club ni en ningún equipo deportivo, gozaba de cierta popularidad. La genética había sido generosa conmigo y tenía un coeficiente intelectual bastante alto. Todo ello me permitía tener a a tía que me diese la gana sin a penas esfuerzo. Puro entretenimiento y un intento vano de seguir con mi vida, ya que ninguna de ella lograba mantener mi atención mas de un mes. Como mucho dos y porque ponía todo mi empeño en ello. Tras ese tiempo la imagen de la pelirroja volvía a acaparar mi mente e inquietarme cual pantera acechado a su presa. Incluso estando en unía relación no podía olvidarla. Era exasperante.
Por eso mismo, por mi lista de ligues, pronto me gané la reputacion de playboy y womanizer local, siendo admirado y odiado a partes iguales. Por eso mismo, por ser peligrosa, dañina y adictiva y no poder olvidarla, odiaba con todas mis fuerzas a Fiorella Catrina di Medici. Por eso mismo, por mi insistencia a ignorar todo lo que tenía que ver con ella y con la mafia no me vi venir el lío en el que me vi envuelto hasta que fue demasiado tarde.....

Canción: Poison  Autor: Alice Cooper

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